El acceso a nuevas tecnologías ha permitido que miles de diseñadores, desarrolladores web, abogados, artistas, consultores y más ya no deban restringir su mercado a su país de origen, sino que puedan encontrar clientes en cualquier parte del mundo.

Sin embargo, no siempre es fácil o suficientemente económico cobrar. No todos cuentan con cuenta bancaria, las remesas tradicionales son demasiado caras o no todos tienen acceso a tarjetas de crédito.

Ya son cientos de personas las que han encontrado en Bitcoin una manera rápida, económica y escalable de cobrarle a sus clientes extranjeros. 

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